Esta es mi versión de un clásico que va a rendir para 6 Comensales o 4 glotones.

Aquí van los ingredientes:
1,25 Kg. Del tubérculo lacrimógeno, 2 dientes grandes de ajo, 80g de manteca,
80gr de harina común, 1,5 litros de caldo (tomarse el trabajo de crear un caldo blanco de ave, con buena cantidad de verdurita y olvidarse un poco de los malditos sabores en cubos), medio posillo de aceite de maíz, 250 cm3 de crema de leche fresca, hierbas a gusto y el pan que te quedo en la alacena para unas tostaditas chanfleadas y crujientes.

PROCEDIMIENTO:
Poner al fuego la cacerola (UNA DE BUEN FONDO QUE NO QUEME Y SE AGUNTE LA BATALLA) agregar el aceite y la manteca + el ajo, para dar aroma al medio graso, cuando estos se doran retirarlos y apagar el calor del caldero con toda la cebolla cortada en fina juliana o simple sicelado.

Cocinar removiendo la cebolla hasta transparentar ¡ojo sin coloración! Espolvoree el harina sobre la cebolla y cocínela hasta que tome un tono rubio (roux) en esta etapa usar cuchara de madera para ir moviendo y que no se queme la harina, es una operación rápida, verter el caldo de a poco mientras vas moviendo, luego la crema y espera que todos los componentes se integren y emulsionen.
Esta etapa tardara 20 a 25´ aproximadamente y estará lista la sopa crema.

Pasar la sopa por un tamiz o colador chino para reservar la cebolla escaldada que se dispondrá sobre las tostadas + condimentos + el queso de su agrado (para mi el mejor es el gruiré) y se gratinaran en el horno para fiel compania de esta sopita.

NOTAS:

El aroma y el picor, se agregan a la cebolla un poquito antes de agregar el caldo para que suelten lo suyo sin quemarse y ojo con la sal, que con la evaporación se concentra (sal un tono y rectificar al finalizar).

Servila con el plato caliente para que no se enfríe y las tostadas de cebolla al graten al costado y a disfrutar!